Estoy dispuesto a apostar que cuando compró su iPhone por primera vez, lo hizo con alguna justificación en su mente de que la costosa compra (y la empinada factura mensual) sería validada por la utilidad que derivaría de este llamado dispositivo revolucionario.


Mirando hacia atrás, ¿puedes decir honestamente que estás justificando tu inversión y que el iPhone te está ayudando a progresar en tu trabajo y en tu vida?


En el discurso de Steve Jobs en 2007 presentando el iPhone de Apple, dijo que el iPhone es “como tener la vida en el bolsillo”.


Si eres propietario de un iPhone, todos tus correos electrónicos, redes sociales, horarios, notas, fotografías, música y películas, y toda la World Wide Web, están ahora contenidos en un gadget no más grande que tu mano. Considerando dónde estaba el mercado de la telefonía móvil hace sólo ocho años, esto es realmente asombroso.


Antes del surgimiento de la esfera iPhone/Android, nuestros dispositivos móviles rinky-dink podían hacer y recibir llamadas telefónicas, manejar mensajes de texto rudimentarios (en algunos casos), y eso es todo. La peor amenaza de distracción era Snake en su viejo teléfono Nokia.


Hoy en día, sólo cinco años después, nuestros dispositivos móviles son infinitamente más poderosos.


El poder y la responsabilidad del iPhonePero como dicen, con un gran poder… viene una gran responsabilidad.


Lo que Steve Jobs llamó “el último dispositivo digital” tiene el potencial de ser también “la última distracción digital”.


Los dueños de iPhone saben lo distraído que puede ser el iPhone. Vas a introducir una cita en tu calendario y se te notifica un mensaje de Facebook. Veinte minutos más tarde, estás navegando por las fotos del viaje de fin de semana de tu mejor amiga a las Bahamas, le envías un mensaje de texto para ponerte al día, y luego, boom, te das cuenta. “¿Qué estaba haciendo otra vez? … Oh sí, el Calendario. Mi cita”.


¿Recuerdas cuando, antes del iPhone, la gente tenía Blackberries, y todos los que tenían uno lo llamaban en broma “Crackberry”? Bueno, no es exagerado decir que el iPhone es el nuevo Crackberry… ¡pero con crack!


La tecnología avanza mucho más rápido de lo que evolucionamos como seres humanos, y la verdad es que aún no entendemos cómo usar nuestros dispositivos como una ayuda para nuestras vidas en lugar de un obstáculo.


A lo largo de la historia, la tecnología se ha utilizado tanto para fines positivos como negativos. El iPhone también tiene un gran potencial.


Esta notable nueva tecnología llamada iPhone tiene el poder de ayudarnos a avanzar en nuestras metas y alcanzar nuestros sueños de vida. Pero también tiene el poder de arrastrarnos a un estupor que adormece la mente, mantenernos despiertos por la noche, y distraernos sin fin.


¿Es posible usar tu iPhone como una herramienta para la productividad, en lugar de un juguete para la distracción?


Como propietario de un negocio, siempre me esfuerzo por sacar el máximo provecho de mi iPhone como una herramienta de auto-apoderamiento para ayudarme a alcanzar mis objetivos. Pero no es una hazaña fácil.


¿Eres un esclavo de tu tecnología o el amo de ella? Deje un comentario a continuación si usted también sabe de esta lucha.